Un programa de fidelización que consigue que no compre nunca más en esa tienda
He trabajado muchos años en programas de fidelización y JAMÁS me había pasado nada como lo que voy a relatar ahora. El pasado sábado me acerco a una tienda Decathlon a comprar un pantalón de deporte. La dependienta de la caja me pregunta si tengo la tarjeta de fidelización y le digo que no me interesa porque ya tengo demasiadas. Ella insiste diciéndome que como es virtual no necesito llevarla encima, que sólo diciendo mi DNI ya puedo acumular puntos. Así que decido hacérmela, proporciono todos los datos que me piden pero…me inscriben como cliente británico.
La dependienta se da cuenta del error durante el proceso y en vez de volver a empezar sigue cumplimentando campos en un tono muy jovial y divertido. Así que me convierto en un cliente de Decathlon Oxford (ella lo marca riendose) que recibe ofertas en inglés y en libras esterlinas. En conclusión: que no me sirve absolutamente para nada y consigue que nunca más vuelva a comprar en esa franquicia de material deportivo. A eso le llamo yo un programa de felicitación boomerang. #etfelicitofill
you’re welcome…!!!
Thanks!!!